Cuando trabajo mucho se me empieza a olvidar quien soy, me pongo de malas y me entristezco, luego, con tantitas horas libres, escucho música, escribo, leo, me enfrento al silencio, que al principio me come y luego me acompaña, y entonces me vuelvo a sentir yo, se me quita el mal humor y la tristeza, pienso que en realidad me gusto y no entiendo de que huyo cada vez que trabajo tanto, y ya que estoy en paz, zaz , llega el lunes y volvemos a comenzar.
pinches lunes!
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