martes, 29 de diciembre de 2009
V-A-C-A-C-I-O-N-E-S

Nunca me había quedado tan claro lo que esta maravillosa palabra podría traer consigo. V-A-C-A-C-I-O-N-E-S. Te reconoces a ti mismo, convives diario con los que amas, te levantas tarde, cocinas el desayuno, bajas al mar, sol, no sol, alberca o mar, baño en la tarde, seguir conviviendo y lo que venga es bueno. Amo a la gente con la que estoy, amo viajar con una niña de 10, amo el respeto que nos tenemos, amo a mis amigos, que más que eso, son mi familia. GRACIAS POR ESTAS MARAVILLOSAS VACACIONES.
viernes, 25 de diciembre de 2009
SENTIRES
jueves, 17 de diciembre de 2009
Heroína del la calle obscuridad de su casa

domingo, 6 de diciembre de 2009
Aitor
Tengo un amigo que es impresionantemente optimista, está convecido de que sus decisiones siempre son las mejores y que las toma en el mejor momento, si le cae una tormeta, está seguro de que es lo mejor que le pudo pasar, y te cuenta minimo 10 razones por lo que la tormeta provocó los mejores cambios del momento. Yo a veces lo escucho y no puedo dejar de pensar de que peca de naive, no entiendo como no puede darse cuenta de que una tormeta es un tormenta, pero a veces, cuando soy un poquito más sabia, cuando escucho más a mi corazón y logro callar a mi mentesita, me doy cuenta de que lo triste es que yo no me de cuenta de que una tormeta son miles de cambios maravillosos.
Por ahí decían que un optimista es un pesimista sin experiencia. Pero creo que más bien un optimista es un pesimista cansado de su propia experiencia.