
Cuando era niña y también cuando era adolescente, me "autoadoptaba" en familias ajenas, escogía la casa de alguna de mis amigas, y ahí comía, pasaba la tarde, me quedaba a dormir, iba los fines de semana, etc; supongo que era una manera de huir de mi casa. Lo que me queda ahora de eso es el recuerdo de que había un sentimiento de no pertenencia, no es que se me tratará mal ni mucho menos, simplemente esa no era mi familia y yo no pertenecía ahí. Cuando crecí y tuve mi propia casa, eso dejó de pasar, obvio ya no tenía que huir, así que iba con mi amigas y amigos cuando realmente era invitada, cuando yo realmente quería estar ahí. Sin embargo hay todavía ocasiones en que repito el intento de "autoadoptarme" y entonces regresa ese sentimiento de no pertenencia, creo que tiene que ver cuando intento huir de mi y pretendo pertenecer a otra realidad. Agradezco que ahora sucede poco, que en cuanto recuerdo ese sentimiento puedo salir de ahí y volver al a donde realmente pertenezco, agradezco tener mi casa, tenerme a mi, tener un Hogar.
Yo hago lo mismo. Qué cagado. La diferencia es que yo nunca lo dejé de hacer. En casa de mi mejor amiga ya soy como otra silla. En una de esas, ya es hora de cambiar...
ResponderEliminar