Cuestión de conceptos
Parece que los conceptos definen nuestra vida, nuestro ánimo, nuestra salud y por supuesto nuestro estado mental. Llenamos de conceptos nuestras relaciones, conceptualizamos nuestros sentimientos, y dependiendo de nuestra educación, esos conceptos nos dan el triunfo o el fracaso en nuestras vidas.
Le ponemos nombre a lo que sentimos por una persona, y en base a esto, a ese concepto, canalizamos nuestro comportamiento hacia ella. Con una pareja puedes hacer ciertas cosas, con un amigo el código es distinto, con la familia otra serie de conceptos, conceptos que se resumen con palabras.
El problema viene cuando las palabras no son suficientes para definir una relación, un sentimiento, un comportamiento, entonces todo se convierte en conflicto, y a huevo queremos que entre en un concepto conocido, podemos llegar a cambiar nuestras acciones o nuestras relaciones, en con tal de que entren en una definición, en un concepto.
Me sorprende pensar que toda la amplitud de nuestras almas, de nuestros pensamientos y sentimientos, se pude llegar a castrar si no conocemos las palabras que los pueden definir y así poder entenderlos, y entonces creer que los "manejamos" que los "controlamos". Al final, ¿Somos hijos de las palabra y dependemos de nuestro idioma?, ¿Somos el resultado de nuestra propia historia que es la que define nuestro lenguaje por lo tanto, nuestros conceptos?
Chale!!! qué complicados y absurdos que somos...
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